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Extracto
de las notas al CD (DAHÍZ PRODUCCIONS); autor: Pedro Bonet
De la introducción:
La imitación de la naturaleza constituye uno de los paradigmas de la actividad
artística a lo largo de la historia, que ha sido aplicado de diferentes
maneras según el significado que se le ha dado a la palabra naturaleza
y la amplitud que se le ha querido otorgar al espectro de nuestro medio
natural y sus manifestaciones (…) Para expresar el sentimiento de la naturaleza,
la literatura y las bellas artes tienen la posibilidad de apoyarse en
términos e imágenes relacionados directamente con ella, aunque luego introduzcan
la alegoría y el simbolismo para darle una intención particular. La menor
capacidad de mimesis de la música respecto a la imagen y al lenguaje ha
motivado durante mucho tiempo el recelo hacia la música instrumental “pura”
dando fundamento a la teoría artística que defiende la supremacía de aquella
otra que va asociada a la palabra por considerar que aumenta considerablemente
su inteligibilidad, postulado de gran vigencia en el siglo XVIII. Debido
a su condición de fenómeno físico, la música tiene una relación de primer
grado con la naturaleza de la que forma parte. Sin embargo su condición
de arte esencialmente abstracto le hace más difícil cualquier referencia
explícita a un orden de cosas que no sea el suyo propio. Aún así, la música
va a encontrar en la naturaleza una importante fuente de inspiración,
bien sea recreando los sonidos en ella presentes, expresando los sentimientos
profundos que el ser humano alberga respecto a su entorno, o simplemente
explotando el encantamiento que emana de su propagación a través de ondas
que se expanden por el espacio. Al analizar el desarrollo de la historia
y de la estética musical debemos llegar a la conclusión de que, pese a
las dificultades inherentes, la música tampoco ha renunciado al cometido
de imitar a la naturaleza. …
... Para terminar estas consideraciones generales relacionadas con la
naturaleza debemos mencionar su acepción entendida como naturalidad junto
a algunas interpretaciones a las que ha dado pie este sentido de lo natural.
La expresión de las pasiones, terreno privilegiado de la música, también
ha llegado a formar parte de la imitación al considerarse representativa
la propia evocación de los sentimientos. En tiempos de la ilustración,
Rameau y los enciclopedistas tienden con su cientificismo a considerar
que la música es natural porque forma parte del dominio de la física,
pero esta visión va a coexistir con otra más subjetiva que se va abriendo
paso y se encuentra reflejada en las teorías de Jean Jacques Rousseau,
quien considera que la música es natural en la medida en que lo es para
el hombre (…) También a lo largo del siglo XVIII irá tomando cuerpo la
búsqueda de una correlación entre lo natural y lo “sencillo” y “espontáneo”,
proceso que llevará a las artes a huir del espíritu de fábula y artificio
del Barroco para propiciar un acercamiento realista a todo lo que nos
rodea. Se tenderá entonces a una simplificación del lenguaje, a la elección
de temas populares y costumbristas, y a un acercamiento realista a las
vivencias rurales y pueblerinas que llegará incluso en algunos casos a
exacerbarse. En España habrá llegado el momento del nacimiento de la zarzuela
moderna con Las Segadoras de Vallecas de Ramón de la Cruz y Rodriguez
de Hita (1768), y en toda Europa podrán observarse importantes cambios
sociales que darán lugar una década antes de final del siglo a la Revolución
francesa.
Acerca del repertorio:
La sonata opus 1 nº 11 de Georg Friedrich Haendel, maestro indiscutible
de la temática pastoril en el terreno de la ópera y de la cantata, presenta
a nuestro entender las características típicas de obra instrumental pastoril
“a la italiana” que comenzó a cultivarse a partir del siglo XVII en un
repertorio a menudo relacionado con la Navidad como en el caso del Concerto
per la Notte di Natale de Corelli. Podemos señalar como propias del
género, además de la tonalidad de fa mayor a la que se otorgaba un carácter
eminentemente pastoril, la presentación en un tempo moderado, Larghetto,
de unos afectos que expresan cierto candor, así como la adopción de una
serie de convenciones de escritura entre las que destacan la construcción
de frases simétricas, el predominio en la melodía del movimiento por grados
conjuntos formando una línea ondulada de amable perfil y la armonización
en terceras y sextas paralelas, rasgos que contribuyen a crear un entorno
diáfano y alejado de la disonancia. Es sintomática la presencia de ritmos
de subdivisión ternaria y en particular de la Siciliana, que en el Barroco
poseía connotaciones pastoriles sin olvidar que Teócrito, paladín del
género, era natural de Siracusa, una importante y a su entender demasiado
bulliciosa capital de la Magna Grecia situada en la costa este de Sicilia…
Resulta interesante observar que la mayoría de las peculiaridades que
acabamos de detallar se encuentran también en obras más tardías como la
Sinfonía Pastoral de Beethoven (1808)...
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